El mundo de las artes escénicas es audiovisual y lo habitual es que los intérpretes trabajamos en espacios escénicos separados la música, la danza, el teatro y el cine, creando obras donde prima sobre todo una de estas artes. En el teatro y el cine se incluyen en ocasiones escenas danzadas; en la danza, a veces música en directo; en los conciertos musicales, bailarines y bailarinas o performances de manera puntual. ¿Qué ocurre cuando unimos todas sin destacar una sobre las otras? Que creamos una obra de arte integrado.

Bien es cierto que hay razones económicas que limitan la libertad creativa de l@s artistas, especialmente en los directos, pero para algun@s el presupuesto no es un problema. Aunque las razones económicas pesan, y mucho, l@s artistas siempre nos hemos caracterizado por suplir con imaginación la falta de recursos financieros. Merece la pena atreverse a desafiar los límites de nuestro territorio artístico.

Lindsey Stirling: mucho más que música

Un perfecto ejemplo de artista integradora es la violinista Lindsey Stirling. Aunque en esta página no podemos colgar la etiqueta de rockera a esta ecléctica artista, sus vídeos son un ejemplo de este tipo de arte integrador para cualquier género musical.

En Roundtable Rival, por ejemplo, incluye secuencias coreográficas, escenas teatrales, escenas de corte cinematográfico y, dentro de estas últimas, incluso lucha escénica. Todo ello sin dejar de tocar su violín un solo momento. Lo completa con un vestuario steampunk adaptado al western en el que basa su temática.

Danza para instrumentistas

Otra de sus importantes aportaciones es la idea de que el instrumento, si bien es obvio que limita la movilidad, no la impide. Sus vídeos son muy recomendables para todas las artistas de instrumentos de cuerda como guitarristas, bajistas y, por supuesto, violinistas, que quieran ampliar sus movimientos en un concierto. Su canal cuenta con 80 vídeos muy inspiradores que son el material perfecto para quien quiera ofrecer otro tipo de puesta en escena. Sus casi 8 millones y medio de suscriptores y sus clips con millones de visitas, alguno de los cuales sobrepasa los 150 millones, avalan la propuesta artística de esta genial violinista.

Aquí podemos ver la canción anterior en concierto, donde combina pasos improvisados con secuencias coreográficas para las que requirió en algunos momentos un coro de dos bailarines.

¿Violín a ritmo de rock?

Para las fans acérrimas del rock-metal, es cierto que la obra de Lindsey Stirling, como he comentado antes, no nos ofrece muchas posibilidades dentro del género. Podemos, por ejemplo, encontrar alguna versión de canciones como My immortal (Evanescence):

Para las bailarinas rockeras que les guste el concepto de rock a las cuatro cuerdas, recomiendo la música de la violinista española Judith Mateo. El título de su último trabajo lo deja muy claro “Rock is my life”. Algunas canciones míticas que podemos encontrar en su extensa obra son, por ejemplo, Thunder (ACDC), Smoke on the water (Deep Purple), Sympathy for the Devil (Guns & Roses), Bring me to life (Evanescence), We will rock you (Queen), Nothing else matters (Metallica) y un largo etcétera. Todas con su juella artística que hace que dejen de ser versiones para pasar a ser coautorías. Próximamente dedicaré un artículo más extenso a la obra de Judith Mateo y a las diferencias a nivel de danza que encontramos a la hora de bailar canciones del Rock interpretadas por otros instrumentos diferentes al tradicional conjunto de voz-guitarras-bajo-batería.

judithmateo