La balada Nothing else matters, original de James Hetfield (Metallica), fue la segunda canción que coreografié. Nothing else matters es mucho más que una balada clásica del metal: es una canción universal que ha trascendido el género. Prueba de ello es los numerosos músicos de todos los estilos e instrumentos que la han versionado. Dentro de la danza, probablemente es la canción del metal más coreografiada por bailarines de todos los estilos. Las baladas, y en especial ésta tan famosa, se prestan mucho más a la apertura a danzas de todo tipo, como la clásica, la contemporánea o el tribal fusión. Al no ser tan agresivas musicalmente, los bailarines hallan musicalmente puntos de encuentro entre las baladas y las canciones que están acostumbrados a bailar.
En cuanto a mi propia coreografía, la elección de la versión a piano de Scott D. Davis tuvo mucho que ver en la intención de incorporar músicos en directo en las presentaciones, como en la que tuvo lugar dentro de la programación escénica de la Semana Gótica de 2010 junto a Nacho Pérez (guitarra) o en el Festival de Danza Farah Diva 2011 junto a Cros Heart (teclado).

Las alas de un ángel

La coreografía está construida sobre un elemento (las alas), no sobre un personaje, pero cuando la creé la idea de un ángel y su pureza estaban presentes en la elección de vestuario y movimientos. Buscar un aire romántico, nostálgico y de época también era una de mis premisas para adaptarme al nuevo concepto de danza gótica que acababa de emerger.

Las primeras alas de Isis modernas fueron usadas en la denominada Serpentine Dance, a finales del siglo XIX, atribuida a la legendaria bailarina Loïe Fuller. Incluso los hermanos Lumière inmortalizaron una de estas danzas en una de sus primeras grabaciones cinematográficas, representada por la estadounidense Annabelle. Después se incorporaron a la danza oriental en el siglo XX para crear danzas de fantasía.

A nivel escénico, es para mi gusto el elemento de danza más potente debido en gran parte al gran aumento de la envergadura de la bailarina que las porta y al reflejo de las luces sobre su superficie.
Desde mi punto de vista, las alas modernas no están vinculadas de manera unívoca a la danza oriental, no constituyen uno de sus elementos nucleares (como podría ser la melaya en las danzas de Alejandría), por lo que su uso en cualquier otra danza no está fuera de un contexto cultural. Dentro de la danza rock-metal podemos hacer uso de este elemento tanto para crear coreografías simplemente basadas en él, como para representar personajes alados propios de la escena metalera como ángeles, demonios o el ave fénix.

Vestuario victoriano

El vestuario es marcadamente recargado y de inspiración victoriana, con pantalones de encaje blanco y un conjunto de siete rosas y siete pañuelos con pedrería adquiridos en el barrio de Montmatre, en París. Se complementa con un srug o cuello de tul y unos guantes-corset. El sujetador y la bisutería son hechos a mano. En 2011 no existían aún muchas firmas de ropa de danza alternativa en España, por lo que la gran mayoría de bailarinas fabricábamos nuestra propia ropa. Actualmente, la situación ha cambiado y encontramos marcas como BloodyMaryMirror que, además de aceptar encargos a medida, crean guantes como éste:
GuanteBloodyMary